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En El Salvador: La OIA prevé que habrá excedentes en la producción mundial de azúcar

Pronto habrá más azúcar en el mundo de la que las personas están demandando. Esto porque hay una “guerra contra el azúcar” que ha provocado que se reduzca el consumo de productos endulzados en Europa y Estados Unidos, al mismo tiempo que Brasil está incrementando su producción, explicó ayer José Orive, director ejecutivo de la Organización Internacional del Azúcar (OIA), entidad que celebra su 51.ª sesión de consejo en el país.

Hemos tenido dos años de déficit, eso siempre augura bien para el mercado: donde la demanda supera la oferta, el precio siempre es mejor. Estamos vaticinando que para el ciclo 2017-2018 va a haber un excedente porque el consumo permaneció estancado, creció a niveles más bajos de lo previsto”, dijo.

Orive señaló que una de las razones que explican esta tendencia es la reducción en el consumo de bebidas azucaradas, galletas y dulces en Estados Unidos y en el viejo continente, no así en el resto del mundo.

El aumento en la producción mundial se debe a que Brasil, que ya domina el 58 % del comercio azucarero, está dejando de producir bioetanol de caña a causa de la reducción en los precios del petróleo. La OIA prevé que por estos factores habrá un exceso de producción de 3 millones de toneladas de azúcar. Sin embargo, aclaró que el impacto en los precios no será tan fuerte como el de hace seis años, cuando hubo otro excedente al mismo tiempo que se dio una situación con fondos de inversión, que hizo caer aún más los precios del azúcar.

Pese a los cambios en los precios, el director de la OIA advirtió que la industria azucarera no va a dejar de ser rentable si los países invierten para hacer mejorar el rendimiento de la caña de azúcar y del proceso de extracción. Además, afirmó que es importante que el sector avance hacia una diversificación.

Ahí la importancia de que países como El Salvador (se) han diversificado en la cogeneración de energía, la especialización y los rendimientos de las variedades en el campo, las eficiencias promovidas en fábrica, eso es lo que lo va a sacar adelante”, explicó. Los países que no han invertido ni diversificado la producción son más vulnerables a los cambios de precios. En el caso de El Salvador, los ingenios tienen la capacidad de generar 1,660 megavatios (MW) que a 2016 era el 13.6 % de la disponibilidad que hay en el país. La tecnología con mayor capacidad es la térmica, la cual depende del petróleo, seguida de la hidroeléctrica y la geotérmica.

En Colombia, la industria azucarera también se ha diversificado y los ingenios generan la energía eléctrica equivalente al consumo de 1 millón de hogares. “Nosotros estamos tratando de diversificar también nuestros productos, no solo producimos azúcar, sino que también generamos bioetanol de caña y cogeneración de energía”, explicó Juan Mira, presidente de la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (ASOCAÑA).

El bioetanol, aunque su rentabilidad varía según los precios internacionales del petróleo, ayudaría a que El Salvador sea menos dependiente de los combustibles fósiles, pero esto aún no se ha aprovechado como en otros países, señaló José Orive. En cuanto a la eficiencia en el rendimiento, el experto de la OIA detalló que la idea es “lograr producir más azúcar con la misma caña en menos días con un manejo responsable del recurso hídrico y de la tierra. Eso implica agarrar semillas y variedades, y promover condiciones de zurcos y de irrigación que ayuden a la planta”.

Además, es necesario eficientizar el proceso industrial, “no pueden haber camiones varados esperando para entrar al ingenio”, dijo, ni tampoco tendrían que parar las máquinas en la noche. Según Orive, estas mejoras solo tendrán efecto si se aplican a todo el proceso, es decir, para el cañicultor y el azucarero. Estas inversiones también le permitirán al sector prepararse al cambio climático, además, es clave anticipar eventos climáticos. “Tenemos que invertir para saber si el fenómeno del Niño va a venir para mitigar y reprogramar la producción y trabajar con productores independientes”, dijo.

 

El Salvador

 

Fuente: El Economista.